
Ciencia
¿Por qué el sismo de 5.3 frente a Suchitepéquez se sintió primero suave y luego más fuerte?
Una sensación de “primero suave y luego fuerte” se debió a los distintos tipos de ondas del temblor de 5.3 del 8 de marzo que se sintió en varias regiones. Un experto explica las características del movimiento que hubo frente a las costas del Pacífico.
Mapa indica el epicentro y la magnitud del sismo registrado el 8 de marzo de 2026 frente a la costa de Suchitepéquez. (Foto Prensa Libre: Servicio Sismológico de Guatemala – SSG)
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La noche del 8 de marzo, a las 20.52 horas, un sismo de magnitud 5.3 sorprendió a habitantes de varias regiones del país, desde Mazatenango hasta Quetzaltenango. Muchos reportaron una sensación curiosa: primero un ligero balanceo y, segundos después, un movimiento más fuerte que pareció prolongarse.
El fenómeno llamó la atención tanto de la población como de las autoridades, quienes comenzaron a monitorear la actividad sísmica frente a la costa del Pacífico. A pesar de sentirse en varias zonas, el temblor no causó daños importantes.
Según el Servicio Sismológico de Guatemala (SSG) de la Universidad Mariano Gálvez, la percepción de este tipo de movimientos se debe a la llegada de distintas ondas sísmicas que viajan desde el interior de la Tierra hacia la superficie con velocidades y energías diferentes.
El sismo ocurrió a 80 kilómetros de profundidad y se convierte en el segundo más fuerte registrado en Guatemala en lo que va del 2026, además del que alcanzó las mayores intensidades instrumentales hasta ahora, con nivel V en varias estaciones.
Qué tipo de sismo fue
El investigador del servicio sismológico Víctor Tzorin, explicó que se trató de un sismo de subducción de profundidad intermedia, intraplaca, lo que significa que ocurrió dentro de la placa de Cocos, que se hunde bajo la placa del Caribe. No se produjo en la superficie, como los sismos más comunes.
Este tipo de eventos es responsable de entre el 70% y 80% de toda la actividad sísmica en Guatemala, y aunque la magnitud sea moderada, puede sentirse en un área mucho más amplia que un sismo superficial.
La profundidad también explica por qué no se registraron daños graves cerca del epicentro, pero sí se sintió a gran distancia.

Por qué se sintió primero suave y luego más fuerte
El especialista detalló que la sensación de dos fases del movimiento se debe a la combinación de ondas P y ondas S:
- Ondas P (primarias): Llegan primero, viajan más rápido y generan un movimiento leve, que muchas personas perciben como un balanceo inicial.
- Ondas S (secundarias): Llegan después, transportan más energía y producen un sacudimiento más intenso, lo que da la sensación de que el temblor aumenta con el tiempo.
Este efecto es común en sismos intermedios, como el ocurrido frente a Suchitepéquez, porque permite que las ondas se propaguen a grandes distancias y sean percibidas en varias regiones al mismo tiempo.
Intensidad y percepción
Las estaciones instrumentales del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala (Insivumeh) registraron las mayores intensidades en Suchitepéquez, Quetzaltenango, Escuintla, Chimaltenango y San Marcos, con un nivel máximo de V, que equivale a un movimiento moderado.
Para la población, esto se traduce en temblores claramente perceptibles, aunque sin daños estructurales graves.
Otros sismos registrados en 2026 habían alcanzado intensidades de IV (movimiento ligero), por lo que este evento es el más notable hasta ahora en cuanto a percepción.
En qué zona ocurrió y réplicas
Tzorin indicó también que este tipo de sismos es normal frente a la costa del Pacífico, donde la placa de Cocos se hunde bajo la placa del Caribe. Allí se registran tanto sismos superficiales como intermedios.
Si bien siempre existe la posibilidad de réplicas, en sismos intraplaca de profundidad intermedia no siempre son perceptibles para la población. Muchas de las posibles réplicas solo se detectan con instrumentos sísmicos.
En el contexto de 2026, este sismo es el segundo más fuerte del año, solo superado por el registrado el 16 de enero en la bahía de Omoa, Honduras, de magnitud 5.4, agregó el experto.
Explicación final
“El sismo se percibió en varias regiones porque ocurrió a profundidad intermedia y permitió que las ondas P y S se propagaran claramente. Es un fenómeno típico de la subducción Cocos-Caribe frente a Guatemala”, concluyó el investigador.
Agregó que este tipo de eventos forma parte de la actividad sísmica normal del país, y que la combinación de magnitud, profundidad y ondas sísmicas explica por qué muchas personas sintieron el temblor en distintas fases.
Una sensación de “primero suave y luego fuerte” se debió a los distintos tipos de ondas del temblor de 5.3 del 8 de marzo que se sintió en varias regiones. Un experto explica las características del movimiento que hubo frente a las costas del Pacífico.
Ciencia
¿Por qué el sismo de 5.3 frente a Suchitepéquez se sintió primero suave y luego más fuerte?
Una sensación de “primero suave y luego fuerte” se debió a los distintos tipos de ondas del temblor de 5.3 del 8 de marzo que se sintió en varias regiones. Un experto explica las características del movimiento que hubo frente a las costas del Pacífico.
Mapa indica el epicentro y la magnitud del sismo registrado el 8 de marzo de 2026 frente a la costa de Suchitepéquez. (Foto Prensa Libre: Servicio Sismológico de Guatemala – SSG)
La noche del 8 de marzo, a las 20.52 horas, un sismo de magnitud 5.3 sorprendió a habitantes de varias regiones del país, desde Mazatenango hasta Quetzaltenango. Muchos reportaron una sensación curiosa: primero un ligero balanceo y, segundos después, un movimiento más fuerte que pareció prolongarse.
El fenómeno llamó la atención tanto de la población como de las autoridades, quienes comenzaron a monitorear la actividad sísmica frente a la costa del Pacífico. A pesar de sentirse en varias zonas, el temblor no causó daños importantes.
Según el Servicio Sismológico de Guatemala (SSG) de la Universidad Mariano Gálvez, la percepción de este tipo de movimientos se debe a la llegada de distintas ondas sísmicas que viajan desde el interior de la Tierra hacia la superficie con velocidades y energías diferentes.
El sismo ocurrió a 80 kilómetros de profundidad y se convierte en el segundo más fuerte registrado en Guatemala en lo que va del 2026, además del que alcanzó las mayores intensidades instrumentales hasta ahora, con nivel V en varias estaciones.
Qué tipo de sismo fue
El investigador del servicio sismológico Víctor Tzorin, explicó que se trató de un sismo de subducción de profundidad intermedia, intraplaca, lo que significa que ocurrió dentro de la placa de Cocos, que se hunde bajo la placa del Caribe. No se produjo en la superficie, como los sismos más comunes.
Este tipo de eventos es responsable de entre el 70% y 80% de toda la actividad sísmica en Guatemala, y aunque la magnitud sea moderada, puede sentirse en un área mucho más amplia que un sismo superficial.
La profundidad también explica por qué no se registraron daños graves cerca del epicentro, pero sí se sintió a gran distancia.

Por qué se sintió primero suave y luego más fuerte
El especialista detalló que la sensación de dos fases del movimiento se debe a la combinación de ondas P y ondas S:
- Ondas P (primarias): Llegan primero, viajan más rápido y generan un movimiento leve, que muchas personas perciben como un balanceo inicial.
- Ondas S (secundarias): Llegan después, transportan más energía y producen un sacudimiento más intenso, lo que da la sensación de que el temblor aumenta con el tiempo.
Este efecto es común en sismos intermedios, como el ocurrido frente a Suchitepéquez, porque permite que las ondas se propaguen a grandes distancias y sean percibidas en varias regiones al mismo tiempo.
Intensidad y percepción
Las estaciones instrumentales del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala (Insivumeh) registraron las mayores intensidades en Suchitepéquez, Quetzaltenango, Escuintla, Chimaltenango y San Marcos, con un nivel máximo de V, que equivale a un movimiento moderado.
Para la población, esto se traduce en temblores claramente perceptibles, aunque sin daños estructurales graves.
Otros sismos registrados en 2026 habían alcanzado intensidades de IV (movimiento ligero), por lo que este evento es el más notable hasta ahora en cuanto a percepción.
En qué zona ocurrió y réplicas
Tzorin indicó también que este tipo de sismos es normal frente a la costa del Pacífico, donde la placa de Cocos se hunde bajo la placa del Caribe. Allí se registran tanto sismos superficiales como intermedios.
Si bien siempre existe la posibilidad de réplicas, en sismos intraplaca de profundidad intermedia no siempre son perceptibles para la población. Muchas de las posibles réplicas solo se detectan con instrumentos sísmicos.
En el contexto de 2026, este sismo es el segundo más fuerte del año, solo superado por el registrado el 16 de enero en la bahía de Omoa, Honduras, de magnitud 5.4, agregó el experto.
Explicación final
“El sismo se percibió en varias regiones porque ocurrió a profundidad intermedia y permitió que las ondas P y S se propagaran claramente. Es un fenómeno típico de la subducción Cocos-Caribe frente a Guatemala”, concluyó el investigador.
Agregó que este tipo de eventos forma parte de la actividad sísmica normal del país, y que la combinación de magnitud, profundidad y ondas sísmicas explica por qué muchas personas sintieron el temblor en distintas fases.
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