La ganadería de Álvaro Núñez recorrió por segundo año las calles de Pamplona recuperando la emoción de años atrás del encierro. Uno de los factores clave fue que los toros ganaron la partida de la cabeza de la camada a los cabestros, con un sprint inicial en Santo Domingo que no alcanzaron los mansos. Desde entonces, se vieron buenas carreras con la explosión de ese tramo inicial.
Una manada dividida permitió buenas carreras en diferentes puntos del recorrido con una velocidad de vértigo con una duración de 2:30 minutos. Dos heridos graves, uno de ellos en la UCI
La ganadería de Álvaro Núñez recorrió por segundo año las calles de Pamplona recuperando la emoción de años atrás del encierro. Uno de los factores clave fue que los toros ganaron la partida de la cabeza de la camada a los cabestros, con un sprint inicial en Santo Domingo que no alcanzaron los mansos. Desde entonces, se vieron buenas carreras con la explosión de ese tramo inicial.
Los dos negros iban comandando la mandada hasta llegar a la curva de Mercaderes, donde se estamparon con los tablones. Allí un grupo de mozos, sin correr y mal colocados, recibieron un golpe tremendo. Del encontronazo con la parte exterior de la curva de los seis toros, lograron los bueyes ponerse ya sí por delante.
En Estafeta, con mucha velocidad, se abrieron los mejores huecos para las carreras gracias que los toros seguían guardando distancia entre sí. En el inicio, algún amago de hacer por los mozos del margen izquierdo que no pasó de ahí ninguno de los toros. Después cogieron cierto ritmo, permitiendo las mejores carreras con alguna caída en la cara del toro. En la mitad de la calle Estafeta las caídas se concentraron formándose un montón que los toros evitaron saltándolo con una nobleza increíble.
Al llegar al tramo de Telefónica, un toro castaño que se había quedado por detrás, cayó sobre una serie de corredores que también estaban en un montón formado en el margen izquierdo. Este toro entró solo al ruedo, después de sus hermanos, sin causar más situaciones de tensión gracias a la llegada de los cabestros de cola que le guiaron al acceso a la plaza. Podía haber sembrado el pánico, ya que antes de retomar la carrera dio una vuelta sobre sí mismo reconociendo lo que tenía al rededor.
Dos hombres resultaron heridos graves en el cuarto encierro y se encuentran ingresados en el Hospital Universitario de Navarra, uno de ellos en la UCI. El herido más grave es un hombre de 65 años que responde a las iniciales de M.C.M., de Castro del Río (Córdoba). Ha sido trasladado desde la Plaza de Toros con un traumatismo que le ha provocado un neumotórax bilateral. Se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos.
El segundo es F.G.L., un hombre de 63 años, vecino de Zizur Mayor, que ha sido trasladado con una fractura de cadera izquierda desde el tramo de Santo Domingo. Su pronóstico es grave.
Una terna de lujo se anuncia esta tarde con los toros de Álvaro Núñez: Morante de la Puebla, Borja Jiménez y Pablo Aguado
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