Internacional
Líderes religiosos habrían hecho de la fe un negocio millonario con trabajo forzado de fieles en EE. UU.
Según la acusación, líderes de la Iglesia Global del Reino de Dios exigían a sus víctimas trabajar largas jornadas sin remuneración en centros de llamadas para recaudar millones de dólares. Si no alcanzaban las metas, se les castigaba con restricciones de comida.

La gente comienza a llegar a la catedral para un servicio de oración por la paz y la sanación, celebrado en una iglesia en Minnesota. (Foto Prensa Libre: AFP)
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Durante la mañana del pasado miércoles 27 de agosto, el Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ, en inglés) informó que dos supuestos líderes de la Iglesia Global del Reino de Dios, , que presuntamente recurrieron al abuso físico y psicológico para obligar a sus víctimas a solicitar decenas de millones de dólares en donaciones, fueron arrestados a nivel federal.
“Un gran jurado federal del Distrito Este de Michigan presentó una acusación formal de diez cargos contra dos acusados por su presunto papel en una conspiración de trabajo forzado y lavado de dinero que victimizó a decenas de personas en Michigan, Florida, Texas y Misuri”, indicó el DOJ en un comunicado difundido en redes sociales.
Los acusados, David Taylor, de 53 años, y Michelle Brannon, de 56, fueron arrestados en Carolina del Norte y Florida, respectivamente, en un operativo a escala nacional contra su organización de trabajo forzado. “Combatir la trata de personas es una prioridad absoluta”, declaró el fiscal Harmeet Dhillon, de la División de Derechos Civiles.
“Utilizaremos todos los recursos legales a nuestro alcance contra los traficantes de personas y buscaremos justicia para sus víctimas. Un caso como este solo es posible gracias a la colaboración de nuestros socios federales en todo el país y las organizaciones que le brindan apoyo a las víctimas. Les agradecemos a todos“, agregó Dhillon.
Líderes religiosos acusados de manipular a sus fieles
“La acusación formal contra David Taylor y Michelle Brannon demuestra los firmes esfuerzos de las autoridades por proteger al pueblo estadounidense de la explotación humana y los delitos financieros, incluyendo el trabajo forzoso y el lavado de dinero”, declaró el agente especial de la Oficina Federal de Investigación (FBI), Ruben Coleman.
“Las presuntas acciones son profundamente preocupantes. Quiero agradecer a los miembros de nuestros socios en Tampa, Jacksonville, Charlotte y Houston, además de varios policías del condado y estatales por su papel en la ejecución de esta operación multiestatal. Continuaremos investigando a quienes violen la ley”, añadió Coleman.
“El lavado de dinero es una evasión fiscal y, en este caso, las ganancias financiaron una presunta red de trata de personas y mantuvieron un estilo de vida lujoso bajo la apariencia de un ministerio religioso”, declaró la agente del FBI, Karen Wingerd, quien se comprometió a combatir la trata de personas y la explotación laboral en EE. UU.
Conforme a lo expuesto por el DOJ, la acusación formal alega que Taylor y Brannon son líderes de la Iglesia Global del Reino de Dios, donde David se autodenominó apóstol y Michelle directora ejecutiva, por lo que su organización gestionaba un centro de llamadas que solicitaba donaciones a diario, principalmente en Michigan, Texas y Florida.
Según la acusación, Taylor y Brannon obligaban a sus víctimas a trabajar en sus centros de llamadas y como sirvientes personales, quienes atendían sus necesidades las 24 horas del día. De esa manera, controlaban cada aspecto de la vida diaria de las víctimas, ya que dormían en las instalaciones del centro de llamadas y no les permitían salir sin permiso.
Taylor presuntamente exigía que sus sirvientes transportaran a las mujeres desde las casas ministeriales, aeropuertos y otros lugares hacia su ubicación. Sin embargo, debía asegurarse de que las mujeres que le transportaban tomaran los anticonceptivos que previenen el embarazo si se ingieren después de una relación sexual sin protección.
Además, según la acusación, Brannon exigía a las víctimas trabajar largas jornadas sin remuneración en los centros de llamadas o realizar otros servicios para Taylor, quien establecía objetivos de donaciones diarias, semanales, mensuales y anuales inalcanzables. Por ello, si no alcanzaban sus metas, eran castigadas con restricciones de comida.
BREAKING: Two #Kingdom of God Global Church leaders arrested for alleged forced labor & money-laundering scheme across multiple states. #FBI raided JMMI Global’s Houston “Campus for Harvest.” DOJ reports $50M in donations misused.@FOX26Houston pic.twitter.com/u95iIIA1zM
— Chloe Smith
(@ChloeSmith1728) August 27, 2025
Según la acusación, líderes de la Iglesia Global del Reino de Dios exigían a sus víctimas trabajar largas jornadas sin remuneración en centros de llamadas para recaudar millones de dólares. Si no alcanzaban las metas, se les castigaba con restricciones de comida.
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Líderes religiosos habrían hecho de la fe un negocio millonario con trabajo forzado de fieles en EE. UU.
Según la acusación, líderes de la Iglesia Global del Reino de Dios exigían a sus víctimas trabajar largas jornadas sin remuneración en centros de llamadas para recaudar millones de dólares. Si no alcanzaban las metas, se les castigaba con restricciones de comida.

La gente comienza a llegar a la catedral para un servicio de oración por la paz y la sanación, celebrado en una iglesia en Minnesota. (Foto Prensa Libre: AFP)
Durante la mañana del pasado miércoles 27 de agosto, el Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ, en inglés) informó que dos supuestos líderes de la Iglesia Global del Reino de Dios, , que presuntamente recurrieron al abuso físico y psicológico para obligar a sus víctimas a solicitar decenas de millones de dólares en donaciones, fueron arrestados a nivel federal.
“Un gran jurado federal del Distrito Este de Michigan presentó una acusación formal de diez cargos contra dos acusados por su presunto papel en una conspiración de trabajo forzado y lavado de dinero que victimizó a decenas de personas en Michigan, Florida, Texas y Misuri”, indicó el DOJ en un comunicado difundido en redes sociales.
Los acusados, David Taylor, de 53 años, y Michelle Brannon, de 56, fueron arrestados en Carolina del Norte y Florida, respectivamente, en un operativo a escala nacional contra su organización de trabajo forzado. “Combatir la trata de personas es una prioridad absoluta”, declaró el fiscal Harmeet Dhillon, de la División de Derechos Civiles.
“Utilizaremos todos los recursos legales a nuestro alcance contra los traficantes de personas y buscaremos justicia para sus víctimas. Un caso como este solo es posible gracias a la colaboración de nuestros socios federales en todo el país y las organizaciones que le brindan apoyo a las víctimas. Les agradecemos a todos“, agregó Dhillon.
Líderes religiosos acusados de manipular a sus fieles
“La acusación formal contra David Taylor y Michelle Brannon demuestra los firmes esfuerzos de las autoridades por proteger al pueblo estadounidense de la explotación humana y los delitos financieros, incluyendo el trabajo forzoso y el lavado de dinero”, declaró el agente especial de la Oficina Federal de Investigación (FBI), Ruben Coleman.
“Las presuntas acciones son profundamente preocupantes. Quiero agradecer a los miembros de nuestros socios en Tampa, Jacksonville, Charlotte y Houston, además de varios policías del condado y estatales por su papel en la ejecución de esta operación multiestatal. Continuaremos investigando a quienes violen la ley”, añadió Coleman.
“El lavado de dinero es una evasión fiscal y, en este caso, las ganancias financiaron una presunta red de trata de personas y mantuvieron un estilo de vida lujoso bajo la apariencia de un ministerio religioso”, declaró la agente del FBI, Karen Wingerd, quien se comprometió a combatir la trata de personas y la explotación laboral en EE. UU.
Conforme a lo expuesto por el DOJ, la acusación formal alega que Taylor y Brannon son líderes de la Iglesia Global del Reino de Dios, donde David se autodenominó apóstol y Michelle directora ejecutiva, por lo que su organización gestionaba un centro de llamadas que solicitaba donaciones a diario, principalmente en Michigan, Texas y Florida.
Según la acusación, Taylor y Brannon obligaban a sus víctimas a trabajar en sus centros de llamadas y como sirvientes personales, quienes atendían sus necesidades las 24 horas del día. De esa manera, controlaban cada aspecto de la vida diaria de las víctimas, ya que dormían en las instalaciones del centro de llamadas y no les permitían salir sin permiso.
Taylor presuntamente exigía que sus sirvientes transportaran a las mujeres desde las casas ministeriales, aeropuertos y otros lugares hacia su ubicación. Sin embargo, debía asegurarse de que las mujeres que le transportaban tomaran los anticonceptivos que previenen el embarazo si se ingieren después de una relación sexual sin protección.
Además, según la acusación, Brannon exigía a las víctimas trabajar largas jornadas sin remuneración en los centros de llamadas o realizar otros servicios para Taylor, quien establecía objetivos de donaciones diarias, semanales, mensuales y anuales inalcanzables. Por ello, si no alcanzaban sus metas, eran castigadas con restricciones de comida.
BREAKING: Two #Kingdom of God Global Church leaders arrested for alleged forced labor & money-laundering scheme across multiple states. #FBI raided JMMI Global’s Houston “Campus for Harvest.” DOJ reports $50M in donations misused.@FOX26Houston pic.twitter.com/u95iIIA1zM
— Chloe Smith 🇺🇸 (@ChloeSmith1728)
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