López Gibaja presentó una novillada seria en Madrid aunque sin las exageraciones de otras ocasiones. Un encierro que fue un examen por su encastado comportamiento. De buena nota el primero, con un buen pitón derecho el tercero y manejable el apagado quinto. Una novillada interesante en su conjunto a la que le faltó bravura para redondear lo apuntado con mayor clase.
La segunda nocturna pincha en público debido a la coincidencia con el partido de España en el Mundial; actitud de la terna en noche ventosa
López Gibaja presentó una novillada seria en Madrid aunque sin las exageraciones de otras ocasiones. Un encierro que fue un examen por su encastado comportamiento. De buena nota el primero, con un buen pitón derecho el tercero y manejable el apagado quinto. Una novillada interesante en su conjunto a la que le faltó bravura para redondear lo apuntado con mayor clase.
Causó buena impresión en su presentación Jairo López. Un mexicano que vino a por todas. Desde un quite por lupecinas aguantando un parón a escasos metros del embroque hasta los dos atragantones de la portagayola en el sexto y la larga en el tercio en las que casi resulta arrollado. Un novillero que demostró gran actitud durante toda la tarde. Al tercero le enjaretó buenos derechazos en una faena larga, que tuvo altibajos, y que malogró con los aceros. Salió a comerse el mundo en el sexto, un novillo que llegaba a reducirse aunque le costaba romper hacia delante. López mostró una gran entrega en todo momento (silencio tras aviso y fuerte ovación de despedida).
Gusto la sensación de solvencia profesional de Juan Alberto Torrijos. Novillero de Linares afincado en Valencia, que se ha hecho en la escuela del coso de la calle Xátiva. Mostró buen sentido del toreo en lances templados, en el quite por delantales y en la media que remató las tempranas chicuelinas al primero de la tarde. Con la muleta se mostró muy seguro, tanto con el genio del segundo -que terminó rajándose- al que extrajo muletazos de calidad como con los parones del quinto -que se apagó demasiado pronto- con el que hizo un esfuerzo. Tiró hacia delante Torrijos en una seria actuación (silencio tras aviso y silencio).
Completó la terna Cristian González que se encontró el mejor lote aunque por contra un viento infernal que boicoteó sus dos faenas. Se fajó con el primero en una faena larga, con altibajos a la que falto algo de sosiego ante la buena humillación del primer novillo. El salmantino estuvo muy dispuesto con el cuarto, que protestó ante la exigencia muletera. Cuando echó el cierre se defendió aunque González no se arrugó en ningún momento. El único debe de la actuación fue el acero (silencio y silencio tras aviso).
Los tendidos vieron mermado el ambiente logrado otros jueves de verano debido a la coincidencia de programación con el Mundial de fútbol. Sevilla cambió la novillada al miércoles por el mismo motivo pero la de este jueves se celebró cuando estaba prevista. Unas 4.000 personas asistieron según el comunicado de la empresa.
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