Víctor Hernández, ante su debut en Colmenar Viejo: «Es una plaza exigente; si se triunfa, todo el mundo sabe que algo importante ha pasado»

Colmenar Viejo se prepara para cinco días de toros en una Feria de los Remedios que vuelve a reivindicar a La Corredera como una de las plazas de referencia de la Comunidad de Madrid. Circuitos Taurinos, con Carlos Zúñiga al frente, ha diseñado un ciclo que mira directamente a lo sucedido esta primavera en Las Ventas y que reúne en sus carteles a buena parte de los nombres que dejaron su sello en la pasada Feria de San Isidro.

 La Corredera reúne desde este sábado a varias de las figuras que salieron por la Puerta Grande de Las Ventas en San Isidro y recibe por primera vez como matadores a Román, Clemente, David de Miranda o el propio Víctor Hernández que afronta la cita «con la ilusión de ofrecer una gran tarde»  

Colmenar Viejo se prepara para cinco días de toros en una Feria de los Remedios que vuelve a reivindicar a La Corredera como una de las plazas de referencia de la Comunidad de Madrid. Circuitos Taurinos, con Carlos Zúñiga al frente, ha diseñado un ciclo que mira directamente a lo sucedido esta primavera en Las Ventas y que reúne en sus carteles a buena parte de los nombres que dejaron su sello en la pasada Feria de San Isidro.

Entre ellos estará Víctor Hernández, que el martes 1 de septiembre se encontrará por primera vez como matador de toros al exigente público de La Corredera. El torero madrileño comparte cartel con Diego Urdiales y David de Miranda, ante toros de Juan Manuel Criado, en una tarde que supone uno de los grandes retos de su temporada.

Llega por primera vez como matador de toros a la plaza de Colmenar Viejo. ¿Qué significa para usted estrenarse de luces en un ruedo con tanta historia y tan cercano a Madrid?
Pues la verdad es que supone algo muy grande. Desde becerrista tengo relación con esa plaza; una de mis primeras becerras fue allí. Por toda la historia que tiene y el hecho de que sea una feria tan importante, con un toro serio y una afición exigente, hacen que sea una cita importante dentro de la temporada.
Colmenar ha tenido históricamente fama de ser una plaza exigente, en buena medida muy vinculada a la de Madrid. ¿Pesa más torear en este escenario?
La verdad es que uno siempre sale a dar lo mejor de sí, pero también es conocedor del gusto de cada una de las aficiones. Voy a Colmenar con mucha ilusión, a sacar todo lo que llevo dentro, todo mi toreo, y a poder dar una gran tarde.
Por eso también los triunfos en Colmenar suelen tener una repercusión especial.
Desde luego. Cuando se triunfa en Colmenar, todo el mundo sabe del valor de ese triunfo y de la importancia que ha tenido aquello por todas estas características.
Colmenar está inevitablemente ligada a la figura de José Cubero «Yiyo», referente para varias generaciones de toreros. ¿Hace esto también más especial esta cita?
Desde luego. Al final, es parte también de la historia del toreo y de esa plaza. ¡Cómo no acordarse de él! Cada una de las tardes en las que se dan toros en Colmenar siempre se recuerda al maestro, que es un referente absoluto para todos los toreros.
Ahí está el trofeo que lleva su nombre… ¿Qué significaría para usted poder tenerlo en su vitrina?
Bueno, me haría una gran ilusión porque además supondría algo muy bueno, que seguramente habría cuajado un toro en esa grandiosa feria.
Llega a Colmenar después de una temporada muy importante para usted. ¿Qué balance hace hasta el momento y en qué siente que ha crecido Víctor Hernández respecto al torero que comenzó el año?
Estoy yendo a muchas ferias, triunfando en muchas de ellas y dejando una gran imagen, y he aprendido mucho. Al final, creo que soy un torero muy nuevo, que apenas había tenido una temporada como esta, en la que se torea más, en la que ya el público espera algo de ti y demás. Creo que estoy creciendo mucho en la manera de vivir la profesión.
Los toreros son muy autoexigentes. Seguro que le pone algún pero a la temporada.
Pues estaría en que he pinchado toros importantes. He pinchado toros en Madrid en los que podía haber salido a hombros y, en otras ferias, creo que el resultado en cuanto a orejas podría haber sido mayor.
Es curioso eso que comenta de las orejas, porque el torero que está en sus inicios necesita esos triunfos, pero también es importante sentirse uno mismo con su concepto. ¿Dónde está ese equilibrio?
Yo nunca he perseguido las orejas por encima del toreo. Para mí, realizar el toreo de verdad, con pureza y con estética, todo ligado, creo que es importantísimo por encima del número de orejas. Pero sí es verdad que, por ejemplo, cuando en este caso es la espada la que falla, puede llegar un momento en el que te moleste un poco más, porque realmente tú sabes que has expresado tu concepto, pero las orejas no llegan. Aun así, creo que en ninguna tarde de mi temporada, ni le diría de mi vida, he pensado en cortar las orejas por encima de todo.
Al final de temporada aparece en el horizonte una cita de máxima responsabilidad como es su vuelta a Las Ventas en la Feria de Otoño. ¿Se piensa en ello o es un torero capaz de desconectar y vivir tarde a tarde?
Desde que te anuncias en Madrid ya lo piensas, casi todos los días.. Pero también uno sabe bien lo que es esta profesión y tiene la responsabilidad de tratar de comprometerse para dar lo mejor de sí cada tarde. Creo que ambas cosas pueden ser compatibles y se pueden llevar a la vez.
Por último, Víctor, cuando termine la temporada, ¿qué tendría que haber sucedido para que sienta que ha dado ese paso adelante que está buscando?
Bueno, pues yo la verdad es que noto que voy hacia adelante, que mi carrera sigue ascendiendo. Y sí es verdad que me gustaría, de aquí a final de temporada, ojalá cuajar una gran tarde en una feria importante.

La Feria de los Remedios, que vive este jueves lel tradicional desencajonamiento de las reses, echará a andar este sábado 29 de agosto y se prolongará hasta el miércoles 2 de septiembre con cinco festejos. Una feria que combina nombres consagrados y toreros emergentes, el eco de los grandes triunfos de Madrid y el protagonismo de los profesionales vinculados a Colmenar Viejo.

Tres de los toreros que consiguieron abrir la Puerta Grande de Las Ventas durante la pasada Feria de San Isidro estarán también en La Corredera: Román, Alejandro Talavante, Diego Urdiales. Había un cuarto anunciado, Álvaro Serrano, que ha causado baja de la Feria por su lesión vertebral. Esta conexión con Madrid da al ciclo colmenareño un marcado carácter isidril y refuerza su posición como la segunda plaza de toros en importancia de la Comunidad de Madrid.

La feria tendrá también un componente especial para cuatro toreros que afrontarán su primer paseíllo como matadores en La Corredera. Román, Clemente, David de Miranda y el propio Víctor Hernández se estrenarán ante una afición especialmente exigente y conocedora.

El ciclo recupera además a algunos de los nombres que triunfaron en la pasada edición de los Remedios. Es el caso de Juan Ortega, que regresa al coso colmenareño para protagonizar, junto a Talavante y Pablo Aguado, el cartel estrella del lunes 31 de agosto.

La empresa mantiene asimismo el vínculo con los toreros y la tauromaquia local. Miguel de Pablo, triunfador en la pasada feria, volverá a hacer el paseíllo ante sus paisanos el domingo, mientras que David López será el encargado de abrir el ciclo en la novillada con picadores. El protagonismo local llegará también a la novillada de promoción del miércoles, con dos alumnos de la Escuela Miguel Cancela y ganado de la también colmenareña ganadería de Ginés Bartolomé.

Sábado 29 de agosto. Novillos de Blohorn para David López, Jorge Hurtado e Ignacio Garibay.

Domingo 30 de agosto. Toros de Manuel Assunçao Coimbra para Román, Miguel de Pablo y Clemente.

Lunes 31 de agosto. Toros de Cuvillo para Alejandro Talavante, Juan Ortega y Pablo Aguado.

Martes 1 de septiembre. Toros de Juan Manuel Criado para Diego Urdiales, David de Miranda y Víctor Hernández.

Miércoles 2 de septiembre. Novillada sin picadores de Ginés Bartolomé para Rodrigo Cobo, Marco Peláez y Rubén Vara.

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